miércoles, diciembre 22, 2004

Wolfenstein Enemy Territory

He intentado y con buen resultado evitar el vicio en mi vida, aunque con el cigarrillo no he podido lograrlo, acabo de darme cuenta que sin querer tengo otro vicio que me acompaña todas las noches, un vicio que ha hecho que mi estrés aumente, gracias al deseo incontrolable de derrotar a mis enemigos; que mi reacción ocular sea más veloz, que los músculos de mis manos estén cada vez más cansados, y según un artículo que leyó mi novio, también hará que mi deseo sexual disminuya (gracias al calor que emana el CPU entre mis piernas). La cosa es que no puedo evitar querer jugar este juego, querer llegar a ser capitán, lograr la medalla de mejor ingeniero y el jugador con menos amigos, tener super visión para localizar las minas. A veces cuando dejo de jugar y me voy a mi casa a dormir, aún en la cama estoy pensando en como debí haber jugado y en alguna nueva estratégia para mi próximo juego. Antes no entendía como era que alonso amanecía casi todos los días jugando, ahora yo soy quien siempre está en el Fueldump con mi traje de nazi o de aliado.

Cuando me topé, gracias a Eduardo, con esta pagina http://www.bbc.co.uk/radio1/onelife/fun/health/excess/drop_test.html que habla de los excesos en todas la áreas me dije...siiii ya controlaré mi exceso de juego, pero la verdad es que no sale nada de videojuegos ahí, aunque la pagina está buenísima debieron incluir un link de videojuegos.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno...si es verdad que los efectos secundarios son tan fuertes, lamento informarte que no me uniré a ese club. Al menos no por ahora, pues mis "deberes" me impiden el trasnoche...
Es bueno que desahogues los malos ratos del día matando muñequitos y planeando como conquistar el mundo...solo trata de no dejar de ser una loquilla mansa para ser una violenta... :oP

Renny R. dijo...

Cada vez uno se entretiene con menos cosas. Antes me daba mucho trabajo divertirme, ahora "gozamos barato" como dicen los amigos.