jueves, enero 20, 2005

Taxi driver

Esta mañana estuve en un universo paralelo, el taxi que pasó a recogerme por mi casa a las 7:56am era una "máquina del tiempo"...una van Dodge Caravana del 90, color vino, grande...de esas que no pasan inadvertidas por ningún lado, dentro todo el tablero de madera y la tapicería y el techo en pana del mismo color que la carrocería. El conductor, un señor que debió nacer en los años 30 tal vez (lo digo porque las arrugas en su piel y el cabello, donde no quedaba ni una sola hebra negra, lo delataba)aún aferrado a la que debió ser la mejor época, aquella donde el seguramente fue un joven patriótico luchando contra la dictadura que dominaba a la Española...quisqueya...el paisito, como prefieran llamarle. Los lentes que llevaba esta mañana al recogerme, de vidrios marrones y patas de pasta muy gruesas, debieron ser la envidia de sus amigos y estoy segura que la de mi hermano si lo hubiese visto. Su camisa de cuadros amarillos y gris denota que también entrados los 80 el intentó estar siempre en la "onda", aunque sus pantalones azul aqua hacían tal contraste con los colores de la van que me produjo hasta dolor de cabeza. Pero aún me sentía como una espectadora en aquel escenario y la verdad es que no creía que pudiera haber algo más que me sorprendiera, pero subestimé a mi amigo el taxista, porque cuando le bajó el volumen a la radio de la central de taxis y prendió el equipo de música de su van...pasé de ser una espectadora a convertirme en parte de aquella máquina del tiempo rodante. Subió muy elegantemente el volumen, la música no molestaba simplemente servía de background a todo lo que ahí dentro había, era Jazz un jazz limpio representado por un saxofón que sabía la reacción que estaba causando en mi y que coquetaba con mi cabeza. Era increíble, sabía que no volvería a vivir eso a menos que volviera a pedir en Tecni Taxi la unidad 113, por eso le pasé los 100 pesos, le dije amigo cóbrese (a pesar de que no habíamos llegado a mi destino) guardé los 20 pesos que me devolvió, los metí en mi cartera...me recosté en el sillón del medio de la van y disfruté mi viaje al pasado.

5 comentarios:

Migue dijo...

Dichosos aquellos que tienen la oportunidad de estando en el presente vivir el pasado aun sea por un ratito, no podemos definitivamente cambiarlo pero si podemos hacer de nuestro presente algo divertido y especial...

Renny R. dijo...

Qué bonito es viajar por el tiempo e inventarse la historia. Debes llamar a ese señor taxista de vez en cuando para que te de un paseo por su mundo y después vuelves al futuro y nos cuentas.

PVilas dijo...

Gracias por compartir tu experiencia con nosotros, lástima que ya te entregaron tu carro... :oP

maccaruchi dijo...

La verdad es que ud. le saca al máximo cada minuto que la vida le brinda. Si no creías en la máquina del tiempo, pues ya deberías hacerlo. Con solo presenciar o montar un escenario con los elementos de cualquier época, puedes darte un viaje a las fechas o décadas que desees pues la imaginación se encarga de todo lo demás. Alguna vez has sentido un dejavú???

lizzie González dijo...

gracias por tu comentario maracuchi y por visitar mi blog...la verdad es que creo que todos debemos hacer que cada momento de nuestras vidas signifique algo espectacular...los dejavú, claro que los he tenido y siempre me sorprenden como que es el primero que he tenido en mi vida, la verdad siempre he querido entenderlos pero aun no se si relacionarlos con vidas pasadas o con nuestra capacidad mental de proyectarnos en el futuro