martes, mayo 31, 2005

Encontré Un Amigo

El parque Colón es una cajita de sorpresas, de esas que al abrir salta a manera de resorte un payaso...solo que en este caso, puedes entrar al parque y a manera de sorpresa, encontrarte un borracho que se sienta a tu lado a hablarte sin siquiera modular las palabras; o puedes encontrarte al rey de los perros, haciendo algún número que ya has visto más de cien veces...si tienes suerte, te topas con el Sr. Moralista, que juzga a cada quien por el tipo de ropa y el volumen de la voz, para luego realmente pedirte que le regales un narcótico y quien no se ha topado con el parqueador que habla solo y detiene a los policías que realizan infracciones...pero de todas las veces que he visitado el parque Colón, nunca me había topado con un amigo. Su grito a lo lejos, hizo que nos desconectáramos de todo y comenzáramos a buscar su proveniencia, lo que ni Keisy ni yo esperábamos, era ver aquel flacuchento y pequeñísimo cuerpecito tirado debajo del banco que está pegado a la pared, justo a la entrada del baño improvisado por los muchachos; yo camine en su dirección y no lo pensé dos veces antes de cargarlo, a pesar de que todos me decían..que si pulgas, que si sarna; pero en realidad me parecía más limpio y sano que el tipo que unos minutos antes había destapado la cerveza que ya era parte de mi boca. Solo fueron suficientes dos caricias y un “pelito lindo, cochita lica” para que asumiera el papel de mi guardaespaldas. Así que para darle más emoción al momento, comencé a caminar mientras mi boca tintineaba el ♫ Tin tin tininini tin tin tini tin tin tini ♫ de cualquier circo barato de película que alguna vez de chica vi y un amigo, caminada detrás de mi, como si entendiera que la función del circo había comenzado y que el y yo éramos las estrellas...las carcajadas de Omar y Jcob comenzaron a explotar, pero fueron arropadas por el grito triste y desesperado de un amigo, al darse cuenta que mi destino era el carro y que el no podía saltar el contén, por lo que tres muchachos que estaban sentados cerca y que habían contemplado todo lo sucedido, decidieron cuidar a un amigo hasta que volviéramos al parque y así fue, justo antes de irnos llegaron Rosanel, Ernesto y Francis, por lo que supe que un amigo, quedaría mejor cuidado. Al volver al parque, Rosanel había descubierto que en realidad un amigo, era una amiga, pero ya mi cabeza a esas alturas no aceptaba un cambio de nombre tan drástico... un amigo ya estaba dormido justo debajo de los pies de Ernesto y solo una patada que inconscientemente le pegó Rosa, pudo despertarlo y al poco tiempo, Ernesto volvió a acomodarlo, con otra patada sorpresa. Un amigo se hizo parte de aquella noche, de aquel momento, tanto así que la conversación se había tornado en ver quien sería el afortunado en llevárselo a vivir a su casa, pero para mala suerte de un amigo, casi todos teníamos perros...o problemas. Al momento de marcharnos, fuimos caminando en dirección a nuestros carros y la voz de Francis como dominada por el diablo o nuestras conciencias gritó: Lizzie, y vas a dejar a un amigo??? Coño Mute, si ya yo lo había olvidado...la partida se hizo más difícil....y hoy todavía Ernesto y yo lo recordamos.

Iba a poner una foto de un labrador recién nacido, para que vieran como era un amigo, pero poner la foto de un perro tan limpio, gordito, sano y cuidado...sería una burla para un amigo.

3 comentarios:

PVilas dijo...

Me gustaría conocer a Un Amigo, a lo mejor ha visto pasar por ahí Mangú...
Lizzie, me gusta mucho tu forma de escribir!

Ernesto dijo...

Un amigo!!!. De verdad pensé mucho en él porque por ser un animal, nadie tomó el compromiso de llevárselo a casa, sin embargo "el mute" le dió un dinerito a una mujer enferma de sida que se puso conversar con nosotros un rato, mientras ustedes estaban dando una vueltica por ahí.

Estuvo bien que "el mute" ayudara a la señora, porque tenía mucha hambre y su semblante era patético. Pero olvidar a un amigo fue cruel. Por lo menos debimos pensarlo un poquito más y buscarle algún refugio. Un amigo pudo haber sido un holograma de mi papá o el mismo Jesucristo reencarnado en perrito.

Gabemaster dijo...

Te lo ubieras llevado, cuando chikito un perrito de esos me vino siguiendo desde el malecon a la casa y yo le puse "Bobby" (no se si alla ese nombre sigue siendo un nombre comun para los perros)la cosa es que me lo traje a la casa a enfrentarme con los gritos de mi abuela. A los dos dias mi tia me onto a mi y abobby y me hizod ejarlo en el mismo sitio donde lo encontre en el malecon. Asi es la vida.