miércoles, junio 22, 2005

desde el borde de las piedras humedas y deformes, respiro profundo, sintiendo como la sal se adhiere a mis pulmones y el viento se desliza por mis poros y cuando logro perderme en la linea negra que une el mar con el cielo, extiendo mis brazos, cierro los ojos y me dejo caer al vacio...el frio del agua me congela en el tiempo y el vaiven de las olas me golpea contra las rocas, haciendo que con cada golpe traiga a mi cabeza un recuerdo, escupiendolo en fracciones de segundo en cada intento de inhalar aire por la boca y perdiendolo en el viento; me desgarro los dedos tratando de aferrarme a lo que hace segundos deje atras y hasta tengo tiempo de pensar en por que diablos lucha mi cuerpo y se resiste, cuando ya mi mente lo habia decidido todo...antes de lanzarme pensaba que lo habia perdido todo...nunca pense en el oxigeno.

3 comentarios:

Ernesto dijo...

Eso es instinto de superviviencia.
Para vencer ese titubeo de acabar o no con la vida de uno mismo hay que tener un coraje del carajo.

Recuerdo una noticia de un médico que se inyectó anestecia y luego se cortó las venas, para irse suavecito para el otro lado.

PVilas dijo...

como que he estado ahí...

carecola dijo...

que medico mas inteligente....